Selección natural prebiótica

Aparte del azar, muchos investigadores han venido creyendo en misteriosas fuerzas de la naturaleza que hubieran podido ejercer una selección natural de los compuestos químicos favorables a la vida. En este sentido se han propuesto numerosas hipótesis para el origen natural de la vida. Algunas de las más famosas son:

1. Los coacervados proteicos de Oparin (década de los 20): que habrían originado las primeras células.

2. El caldo primordial de Haldane (década de los 20): que habría formado las primeras macromoléculas.

3. El experimento de Miller-Urey (1952): en el que se obtuvieron algunos aminoácidos.

4. Los proteinoides y microsferas de las fuentes hidrotermales de Fox (principios de los 60): estas microsferas se habrían convertido en células junto a los volcanes y fuentes calientes.

5. La teoría de que “primero fueron los genes” de Muller generó mucha polémica por parte de quienes creían que “primero fue el metabolismo”.

6. La teoría de las fumarolas abisales (Wächstershäuser, años 80).

7. La teoría de la playa radiactiva, formulada por Zachary Adam: las fuertes mareas concentrarían el uranio radiactivo en las playas y allí surgió la vida.

8. La teoría de la arcilla (Graham Cairns-Smith, en 1985): las moléculas orgánicas pudieron desarrollarse a partir de un molde como los cristales de silicato del barro arcilloso.

Hoy, podemos decir que todas las hipótesis sobre el origen natural de la vida se encuentran en un auténtico callejón sin salida. Es una cuestión que la ciencia no ha podido responder. Además, tal como señaló en su día el gran genetista ruso, Theodosius Dobzhansky, uno de los fundadores de la teoría sintética de la evolución: la selección natural prebiológica es una contradicción de términos. Puesto que solo se pueden seleccionar aquellas entidades que se reproducen, no las moléculas que no lo hacen. Ante este dilema fundamental, muchos investigadores consideran hoy que la selección natural prebiótica es tan inadecuada como el azar para explicar el origen de la vida.

 

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