La naturaleza del pecado

La doctrina del pecado es importante para nosotros porque afecta y sufre el efecto de otras doctrinas. Se han utilizado varios métodos para estudiar el pecado, pero el análisis de los datos bíblicos es el método que nos hace entender mejor el pecado y sus consecuencias. Las causas, el carácter y los resultados del pecado se pueden analizar mediante el estudio de los términos que para pecado se utilizan en las Escrituras. El pecado es cualquier mala acción o mal motivo que se opone a Dios. Dicho de forma simple, el pecado es no dejar que Dios sea Dios y colocar otra cosa u otra persona en el lugar correcto de supremacía que corresponde a Dios.

La fuente del pecado

Hay muchas teorías sobre la fuente del pecado. Frederick Tennant adopta el enfoque de la naturaleza animal. La ansiedad por la finitud fue el punto de vista de Reinhold Niebuhr. Paul Tillich mantiene un punto de vista de separación existencial. El problema económico es la teoría mantenida por los teólogos de la liberación. El individualismo y la competitividad es la idea que sostienen Harrison Elliot y los que defienden la filosofía de John Dewey. Sin embargo, ninguna de estas teorías representa adecuadamente la perspectiva bíblica.

Los resultados del pecado

El pecado tiene serias consecuencias en las relaciones entre el pecador y Dios. Estos resultados incluyen la desaprobación divina, la culpabilidad, el castigo y la muerte. La muerte física, la espiritual y la eterna surgen de las consecuencias del pecado. El pecado también tiene consecuencias que afectan al pecador individual. Estas son la esclavitud, la huida de la realidad, la negación del pecado, el autoengaño, la insensibilidad, el egoísmo y la inquietud. Estos efectos en el pecador también tienen implicaciones sociales como la competitividad, la incapacidad para identificarse con los demás, el rechazo de la autoridad y la incapacidad para amar. El pecado es un asunto muy serio tanto para Dios como para la humanidad.

La magnitud del pecado

Es evidente tanto por las descripciones del Antiguo como del Nuevo Testamento que el pecado es universal. Los dos testamentos reafirman la profundidad y la extensión del pecado en todos los humanos. Tres puntos de vista históricos del pecado original son el Pelagianismo, el Arminianismo y el Calvinismo. El Pelagianismo muestra poca afinidad con las Escrituras. Presentaremos una forma contemporánea de entender la magnitud del pecado que incorpora una perspectiva bíblica y los mejores elementos de los puntos de vista tradicionales.

La dimensión social del pecado

El pecado social es frecuente en nuestra sociedad y existe junto con el pecado individual. Las personas que se oponen al pecado a nivel personal pueden verse atrapadas por la naturaleza colectiva del pecado mediante los malos actos de los gobiernos, de las estructuras económicas o de otras formas de participación colectiva. La Biblia identifica el mal que viene a través del mundo, las potestades y la personalidad colectiva que lleva a participar en la maldad de la sociedad tanto a creyentes como a no creyentes. Nuestra esperanza reside en Cristo, que ha superado el mundo. Sin embargo, es necesario ser pro-activos a la hora de oponernos al pecado social encontrando estrategias que respondan al pecado social.

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