Sidón
SIDÓN, ahora llamado Saida (Líbano moderno), probablemente significa "fortificado o ciudad de la realeza". Es una de las ciudades fenicias más antiguas situada en un promontorio enfrente del cual hay una isla, y está a 241 Kms. al sur de Antioquía y a 33 Kms. al sur de Beirut. No se sabe cuándo fue fundada. La ciudad antigua estaba cercada por un muro y tenía dos puertos: el del norte tenía casi 500 metros de largo y 200 de ancho, bien protegida por un rompeolas y pequeños islotes. Todavía existen ruinas de los muelles junto a las rocas que la protegen por el norte. El puerto del sur tenía 600 por 400 mt., rodeado en tres lados por tierra; pero ya no existe, ya que fue cubierto completamente por el mar.
Sidón estaba más avanzada en asuntos marítimos que cualquier otra ciudad antigua. Sus marineros fueron los primeros en ir más allá de donde se podía divisar tierra, y de navegar de noche en alta mar, guiándose solo por las estrellas. Muy pronto la ciudad se hizo famosa por sus manufacturas y por la destreza de sus obreros. Eran expertos en el labrado de madera (1 Reyes 5:6). La belleza de sus trabajos en plata y bronce y de sus telas tejidas, bordadas y teñidas en la famosa tinta púrpura de Tiro, que tuvo su origen en Sidón, se conocían por todas partes, y muchas veces fueron mencionadas por escritores griegos de renombre como Homero. Durante el tiempo de Augusto y Tiberio era conocido por su escuela de filosofía y por la gran escuela de leyes que se estableció allí en 551 a.C. Fue también de mucha importancia durante las cruzadas.
Estuvo a la vanguardia respecto a las demás ciudades de Fenicia, pero tuvo una vida muy azarosa. Una y otra vez estuvo subyugada a los egipcios, asirios, babilonios, persas, griegos, los seléucidas y los romanos. En una ocasión, cuando Artajerjes III, rey de Persia, la sitió con 300.000 hombres, los ciudadanos se encerraron en la ciudad, quemaron su flota, incendiaron sus hogares y perecieron con sus esposas e hijos para no caer en sus manos; perecieron como unos 40.000 sidonios en las llamas.
Hoy día tiene una población creciente, aunque no es una ciudad de mucha importancia. Manufacturan un vidrio de excelente calidad, hecho de una arena muy fina traída de la costa cerca del monte Carmelo. Por su lado terrestre y particularmente por el lado norte está cercada por exuberantes huertos y jardines donde se producen naranjas, limones, almendras, albaricoques, plátanos y palmeras.
En 1855 se descubrieron varias tumbas, en algunas de las cuales se encontraron sarcófagos. Uno de ellos era un hermoso sarcófago de basalto negro de Esmunazar, "rey de los sidonios" durante el siglo V a.C. El sarcófago medía más de dos metros y medio de largo y tenía más de 990 palabras inscritas en la tapa. La inscripción estaba en escritura fenicia y contenía información sobre el rey y sobre el hecho de que no había oro alguno en su "lecho fúnebre". La inscripción decía que el rey y su familia habían erigido templos a dioses como Astarté, Dagón y Baal de Sidón. Otro hallazgo famoso fue un enorme sarcófago de mármol en el cual estaban esculpidas dos escenas de la vida de Alejandro Magno sobre cacerías de leones y batallas con caballos, llamado "el gran sarcófago de mármol de Alejandro", aunque se supone que contenía el cuerpo de uno de los altos funcionarios de Alejandro.
El principal interés arqueológico de Sidón descansan en fragmentos de mosaicos en el norte, su colina de millones de conchas rotas de múrice (de las cuales se extraía el tinte púrpura) en el suroeste y sus enormes ruinas de un castillo de los cruzados. El erudito francés Ernest Renan, excavó aquí en 1860.
En el evangelio de Mateo, Jesucristo nombra esta ciudad (junto a otras) profetizando que serían juzgadas si no se arrepentían:
"Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo: !!Ay de ti, Corazín! !!Ay de ti, Betsaida! (1) Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades (2) serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti" (Mateo 11:20-24 y Lucas 10:13-16).
(1) Corazín y Betsaida, así como Capernaúm, eran ciudades de Galilea en las que Jesús había predicado. Tiro y Sidón eran ciudades no judías, que sufrieron castigo por sus grandes maldades (Is 23.1-18; Ez 26--28; Jl 3.4-8; Am 1.9-10; Zac 9.2-4). Ponerse vestidos ásperos y cubrirse con ceniza o sentarse en ella eran señales de arrepentimiento (Jon 3.6).
(2) Is 14.13-15. Hades, nombre griego que se refiere al lugar de los muertos.
De nuevo en Mateo se cita esta ciudad cuando Jesucristo sana a la hija de una mujer cananea:
"Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea (3) que había salido de aquella región comenzó a gritar y a decirle: --¡Señor, Hijo de David, (4) ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces, acercándose sus discípulos, le rogaron diciendo: --Despídela, pues viene gritando detrás de nosotros. Él, respondiendo, dijo: --No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: --¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: --No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros (5). Ella dijo: --Sí, Señor; pero aun los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces, respondiendo Jesús, dijo: --¡Mujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora" (Mateo 15:21-28 y Marcos 7:24-30).
(3) Cananea: originaria de aquella parte de Canaán, o sea, de la provincia romana de Siria (Mc 7.26 dice «sirofenicia de origen»); Mateo emplea el nombre que en el AT se daba a Palestina y a sus habitantes paganos.
(4) Hijo de David: título mesiánico; véase Mt 1.1
(5) Los judíos llamaban «perros» a los gentiles; Jesús parece emplear aquí el término con sutil ironía, en vista de la actitud de los discípulos , pero no como rechazo total de la súplica de la mujer, que se anima a seguir insistiendo y a la que finalmente le concede lo que pide.
En el libro Hechos de los Apóstoles, también se nombra esta ciudad cuando su autor, Lucas, explica sobre como el apóstol Pedro es librado de la cárcel y sobre la muerte de Herodes Agripa:
"Pero Herodes, habiéndolo buscado sin hallarlo, después de interrogar a los guardas ordenó llevarlos a la muerte (6). Después descendió de Judea a Cesarea y se quedó allí. Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón, (7) pero ellos, de común acuerdo, se presentaron ante él, y habiendo sobornado a Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey. El día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y los arengó. Y el pueblo aclamaba gritando: «¡Voz de un dios, y no de un hombre!» Al momento, un ángel del Señor lo hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos" (Hechos 12:19-23).
(6) Según la ley romana, los guardias debían responder con su propia vida de la seguridad de los presos; cf. Hch 16.27; 27.42.
(7) Tiro y Sidón: ciudades situadas en la costa del Mar Mediterráneo. Tenían que alimentarse con el trigo producido en Galilea, territorio gobernado por Herodes.
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