La edad del universo

La edad de la creación es un punto en el que hay conflicto entre la ciencia y la Biblia. Por una parte, la declaración bíblica parece bastante sencilla. Dios creó la tierra en seis días. Como la palabra utilizada en el Génesis es el término común 'yom', se supone que hubo periodos de tiempo de veinticuatro horas. Se han hecho intentos de calcular el tiempo de la creación utilizando las edades que se dan en las genealogías bíblicas. El arzobispo James Ussher llegó a la fecha de 4004 a.C., para la creación. Según esto la creación no tiene más de seis mil años.

La conclusión de Ussher fue satisfactoria hasta que se desarrolló la geología moderna, que es reciente. William Smith, el fundador de la geología estratigráfica, murió en 1839; y Charles Lyell, el sintetizador del estudio geológico, murió en 1875. Por tanto, la geología del tipo que conocemos hoy en día llegó a su mayoría de edad sólo en el siglo XIX. Sin embargo, cuando lo hizo se plantearon serios problemas a la tradicional fecha de la creación. Se han elaborado una serie de métodos para datar la edad de la tierra, muchos de los cuales se relacionan con las características de los materiales radiactivos. De estos métodos surgió el consenso de que la tierra tiene varios miles de millones de años, quizá cinco o seis o incluso más. Ha habido varios intentos de reconciliar la aparente edad de la tierra con el material bíblico

1. La teoría reconstruccionista mantiene que había una creación de la tierra original, bastante completa quizá de hace miles de millones de años (la creación mencionada en Gn. 1:1). Sin embargo, ocurrió algún tipo de catástrofe y la creación se convirtió en algo vacío y sin forma (1:2). Entonces, Dios recreó la tierra hace unos miles de años en un periodo de seis días, poblándola con todas las especies. Esta es la creación que describe Génesis 1:3-27. La aparente edad de la tierra y los datos de los fósiles que muestran el desarrollo en largos periodos de tiempo tienen que ser atribuidos a la primera creación. La catástrofe a menudo se vincula a la caída de Satanás (Lucifer). La creación, pues, estuvo en ruinas durante un largo periodo de tiempo antes de que Dios la rehabilitara o la restaurara.

2. La teoría del diluvio considera que la tierra sólo tiene unos cientos de años. En tiempos de Noé, la tierra se vio cubierta por un gran diluvio, con enormes olas con una velocidad de cientos de millas por hora. Estas olas recogieron varias formas de vida; el lodo en que estas formas fueron depositadas se solidificó en rocas por la tremenda presión de las olas. Los distintos estratos de las rocas representan varias oleadas del diluvio. Estas fuerzas inusuales hicieron en un corto periodo de tiempo lo que según los geólogos llevaría normalmente tres mil millones de años.

3. La teoría de la edad aparente dice que Dios creó el mundo en un periodo de seis días hace relativamente poco tiempo, pero que lo hizo como si tuviese miles de millones de años. Este es un punto de vista nuevo e ingenioso. Adán, por supuesto, no empezó su vida como un bebé recién nacido. En cualquier momento de su vida debe haber tenido una edad aparente (o ideal) de más edad que la suya real (esto es, el número de años desde su creación). La teoría de la edad aparente amplía este principio. Si Dios creó los árboles, en lugar de únicamente las semillas, estos tendrían seguramente unos anillos que indicarían su edad ideal y no su edad real. Por tanto, cada elemento de la creación debe haber empezado en algún momento al ciclo de la vida.

4. La teoría concordista se basa en el hecho de que la palabra hebrea 'yom', aunque en la mayoría de los casos significa un periodo de veinticuatro horas, no tiene sólo ese significado. También puede significar épocas o largos periodos de tiempo, y así debería entenderse en este contexto. Esta teoría mantiene que Dios creó en una serie de actos durante largos periodos de tiempo. Los datos geológicos y fósiles se corresponden con los días de sus actos creativos.

5. La teoría literaria (o histórico-artística) considera los días de la creación más como un asunto de estructuración lógica que de orden cronológico. O la revelación que Dios hizo de la creación llegó a Moisés en una serie de seis imágenes, o el autor arregló el material agrupándolo de forma lógica para que tomase la forma de seis periodos de tiempo. Aunque puede haber alguna dimensión cronológica en la ordenación, se debe pensar que es una ordenación lógica principalmente. El relato se agrupa en dos grupos de tres (del día uno al tres y del día cuatro al seis). Se pueden apreciar paralelismos entre el primero y el cuarto, el segundo y el quinto y el tercero y el sexto día de la creación.

Todas estas teorías tienen sus puntos fuertes, y también tienen sus dificultades. Tenemos que encontrar la que tenga menos dificultades que las teorías alternativas. Hasta este momento, la teoría que para mí resulta más satisfactoria es una variante de la teoría concordista. Hay demasiadas dificultades exegéticas unidas a la teoría reconstruccionista, mientras que la teoría del diluvio plantea demasiadas tensiones con las evidencias geológicas. La teoría de la edad aparente es ingeniosa y en muchas cosas irrefutable desde el punto de vista científico y exegético, pero tiene el problema teológico de presentar a Dios como un aparente mentiroso y engañador, lo cual no coincide con sus atributos morales. La teoría literaria (o día ilustrativo) resuelve los problemas de la secuencia cronológica, pero no se ajusta demasiado a la literatura de su época, donde los relatos creativos se disponían en tres grupos de dos, no en dos grupos de tres. La teoría literaria también presenta problemas con el cuarto mandamiento: que Dios descansara en el séptimo día parece presuponer una cierta secuencia cronológica. La teoría concordista encaja bastante bien con los datos geológicos, especialmente si vemos algunos agrupamientos de temas también. Por ejemplo, mientras que el sol, la luna y las estrellas fueron creadas el primer día, no se hicieron visibles claramente (como si la tierra estuviera cubierta por una nube) hasta el cuarto día. De forma parecida, las plantas se crearon el tercer día, pero se las dieron a los humanos como alimento el sexto día. Interpretar 'yom' como un periodo de tiempo indeterminado no es un significado forzado de la palabra, aunque tampoco es su significado más común. Aunque la teoría concordista parece la conclusión más plausible en este momento, no podemos ser dogmáticos. La edad del universo es un tema que exige continuo estudio y reflexión.