Eficacia de la cena del Señor

¿Qué valor tiene la cena del Señor? ¿Qué se consigue realmente para (y en) los participantes?

1. Una posición es que realmente transmite la gracia al comulgante. El rito tiene dentro de él el poder de provocar cambios espirituales que de otra manera no se producirían.

2. Una segunda posición es que la cena del Señor sirve para poner al participante en contacto con el Cristo vivo. Está presente espiritualmente, y nos beneficiamos por tanto de ese encuentro con él. Sin embargo, es el encuentro no el rito en sí la fuente de la que surge el beneficio. El rito es únicamente el instrumento que promueve nuestra relación con él. No constituye la relación ni transmite la bendición que la acompaña. Una tercera opción mantiene que la cena del Señor únicamente tiene como función recordar la verdad de que el Señor está presente y disponible. Su potencial para el beneficio espiritual es muy similar al del sermón. El beneficio de un sermón depende de si se cree en él y se acepta. De forma similar, es bastante posible tomar la cena del Señor y no verse afectado por la experiencia.