Modernismo

El periodo moderno tuvo ciertos puntos de acuerdo con el enfoque premoderno, pero también varias diferencias significativas. Compartía con él la creencia en la realidad objetiva del mundo físico, en la naturaleza referencial del lenguaje, y en la teoría de la correspondencia de la verdad. Se creía que la historia tenía un patrón razonable, que se podía discernir a través de un cuidadoso estudio. Sin embargo, cuando se pregunta por la razón o la explicación de estos conceptos es cuando surgen las diferencias entre estos dos puntos de vista. Aunque la transición ente las dos ideologías fue prolongada y gradual, estas diferencias se hicieron cada vez más visibles. Básicamente, el modernismo conservó la concepción del mundo, pero eliminó su base sobrenatural o al menos la extranatural. Por lo tanto, el dualismo vertical se reemplazó por el dualismo horizontal, en el que el significado o la causa se encontraba dentro o detrás del mundo natural, en lugar de más allá o por encima de él. El patrón de la historia se debe encontrar dentro de ella, y no más allá de ella. Los sucesos se explican según las realidades sociales que los causan, y no según el propósito de un Dios trascendental. De forma similar, la causa se considera eficiente y no final. No hay propósitos por los cuales algo existe o sucede. Sólo hay causas que conducen a estos sucesos.

El pensamiento moderno pone un fuerte énfasis en la racionalidad y la certeza. Esto se muestra claramente en el pensamiento de un hombre a quien muchos consideran el fundador del modernismo: René Descartes. Matemático como era, Descartes buscó en la filosofía la misma certeza que se podía encontrar en las matemáticas. Decidió dudar de todo lo que podía. Sin embargo, descubrió una cosa de la que no podía dudar, su propia capacidad de dudar. Por lo tanto tenía un punto fuerte desde el cual proceder para intentar deducir otras creencias. En realidad, los críticos señalan que él sin pretenderlo introdujo algo velado en su declaración inicial. En lugar de decir: “Yo dudo,” debería haber dicho “La duda está sucediendo.” La postulación de un yo que estaba dudando fue un paso ilegítimo. Sin embargo, esto es fundacionalismo, una característica común del pensamiento moderno: basar el pensamiento de uno en unos principios indudables y obvios, desde los cuales el razonamiento puede empezar a actuar.

Otro filósofo que contribuyó mucho al punto de vista moderno fue Immanuel Kant. Investigando la naturaleza del conocimiento y cómo se adquiere, Kant concluyó que hay dos elementos necesarios en cualquier conocimiento teórico. Debe haber una experiencia sensorial, que proporcione los datos desde los que se elabora el conocimiento. Sin embargo, también debe estar la estructura lógica o racional de la mente, que organiza los datos, proporcionando unidad al complejo de datos y conectando los elementos en forma de secuencia y causa. Nunca conocemos los objetos del conocimiento como son realmente (los noumena), sólo los conocemos como aparecen ante nosotros (los fenomena). Por lo tanto, Kant sustituyó el dualismo vertical del periodo premoderno (un Dios o un reino de conceptos puros por encima o más allá del mundo tangible y visible) por un dualismo horizontal (objetos reales más allá de nuestra experiencia sensorial). Como no tenemos experiencia sensorial de Dios, no puede ser el objeto de la razón teórica (o “razón pura” como la denominó Kant). Sin embargo, se debe presentar como una necesidad práctica para la moral. La razón práctica necesita a Dios, pero como un objeto de fe, no probado mediante la razón. Por lo tanto, se introdujo un dualismo epistemológico entre razón (en ciencia, historia y otras disciplinas intelectuales) y fe (en religión).

Un tercer desarrollo fue la aparición de la ciencia moderna, relacionada con el pensamiento de Bacon y ejemplificada de forma más completa en Newton. Esta introduce la idea de que el conocimiento real procede del proceso de la observación empírica y del análisis que la ciencia desarrolla en su totalidad. Parte de la justificación del método científico se produce a través de la tecnología, que es la aplicación de las ciencias puras a los asuntos prácticos. Los logros en esto han sido realmente asombrosos. Las comunicaciones, los transportes y la medicina han hecho grandes progresos. Los beneficios de estos progresos en la multiplicación de la riqueza humana, en la curación de enfermedades y en la disminución de las distancias de separación entre los seres humanos, constituyó una justificación espectacular que la teología y la filosofía simplemente no pudieron empezar a igualar. La idea de que la naturaleza se contiene a sí misma, de manera que no es necesario apelar a ninguna cosa fuera de ella para explicarla, parece haber traído generosos resultados.

Una de las descripciones más perspicaces del inicio del periodo moderno es la de John Herman Randall en "Making of the Modern Mind" (Desarrollo de la mente moderna). De este libro podemos extraer algunas características de la modernidad:

1. El modernismo ha sido esencialmente humanista. El ser humano es el centro de la realidad, y en cierto sentido todo existe por su bien. En un periodo anterior, se pensaba que Dios era el objeto central y supremo. Su voluntad era lo que había que hacer y también determinaba lo que sucedía. Esto estaba más allá del control humano, un concepto que todavía persiste en lo que las compañías de seguros denominan “actos de Dios.” Sin embargo, en el periodo moderno el ser humano es central y autónomo. Los seres humanos ahora pueden controlar la naturaleza a través del uso de la ciencia, y son los que determinan lo que pasa en la historia. Se puede ver este desarrollo gradual visitando un museo de arte que está dispuesto de forma histórica. El cambio de sujeto desde Dios, los ángeles y los asuntos celestiales a los seres humanos es bastante claro.

2. Junto con el humanismo aparece el naturalismo. Se pone un gran énfasis en la naturaleza, ya que es el hábitat del ser humano. Paralelo al cambio de Dios por la humanidad está el cambio de todo lo que es celestial y etéreo por lo terrenal. Esta tierra es el escenario en el que se desarrolla el drama humano. En la práctica, se ha ido incrementado la tendencia a restringir la realidad al universo observable y a entender incluso a los seres humanos a la luz de este sistema de la naturaleza.

3. Con el creciente interés en la naturaleza, los medios de investigarla y entenderla se desarrollaron y refinaron. Este es el método científico. De ser considerado como el mejor medio para llegar al conocimiento, se ha ido cambiando gradualmente en la dirección de considerarlo el único medio de investigar la verdad. Por lo tanto, otras disciplinas han intentado modelarse cada vez más según los métodos de la ciencia natural: adoptar y aplicar la investigación empírica, la metodología estadística, etc.

4. La naturaleza, en lugar de ser considerada como algo pasivo y como un objeto de la actividad humana, se considera algo dinámico, y la única y suficiente causa de explicación de todo lo que ocurre. Por ejemplo, el origen humano en lugar de pensar que se debe a un acto de creación especial llevado a cabo por Dios, se ve como algo derivado de la evolución biológica. Los seres humanos ya no son algo único diferente a los demás seres vivos, como se pensaba anteriormente.

5. El determinismo es un elemento fuerte en el modernismo. La ciencia fue posible porque había ciertas regularidades dentro de la realidad, que se podían descubrir y formular leyes sobre ellas. Esto permitió a los seres humanos predecir y controlar lo que sucedía.

6. Este método científico también tendía a ser practicado de forma reduccionista. Los objetos de estudio se consideraban “nada más” que algo más básico. Por lo tanto, la psicología tendía a ser reducida a la biología, la biología a la química y la química a la física.

7. Hubo una fuerte tendencia hacia el fundacionalismo. Esto, como apuntamos anteriormente, es el intento de basar el conocimiento en unos primeros principios seguros. Estos se deben considerar como principios primeros indudables o algo parecido. Para Descartes, estas son ideas claras y distintivas, mientras que para David Hume, un empírico, es experiencia sensorial. Los positivistas lógicos siguieron básicamente la ruta del empirismo buscando regresar a ciertas frases de protocolo. Esto quería decir que el conocimiento se consideraba absoluto e incalificable, mientras que la religión tenía que basarse en la fe.

8. Hay un compromiso con el realismo metafísico. Los objetos de la investigación en la que se centra la ciencia son objetos externos a la conciencia del conocedor, existiendo independientemente de cualquier percepción que se tenga de ellos.

9. Hay un punto de vista representativo del lenguaje. En otras palabras, el lenguaje hace referencia a objetos reales que son extralingüísticos.

10. Hay una teoría de la correspondencia de la verdad. La verdad sirve para medir las proposiciones y está presente en las que se corresponden correctamente con el estado de las cosas que afirman representar.

En general, el modernismo estaba buscando una explicación que abarcara todas las cosas. Así que los grandes sistemas del periodo moderno eran omni-explicatorios. El darwinismo explicaba todo a través de la evolución biológica. La psicología de Freud explicaba todo el comportamiento humano mediante la energía sexual, la represión y las fuerzas del inconsciente. El marxismo explicaba todos los eventos históricos mediante las categorías económicas, con las fuerzas del materialismo dialéctico que conducía a la historia hacia la inevitable sociedad sin clases. Estas ideologías ofrecieron diagnósticos universales además de curas universales.