La fe de los primeros creyentes
Otra evidencia, es la propagación de la fe de los primeros creyentes, de los mismos discípulos, inmediatamente después de la muerte y resurrección de Jesús, en la región de los testigos oculares durante el tiempo de los testigos oculares. A pesar de burlas, de persecución y muerte, los primeros creyentes sostuvieron el siguiente mensaje: Dios ha resucitado a Cristo, a quien ustedes crucificaron, de los muertos. Pocas semanas después de la muerte de Cristo y su resurrección, 50 días para ser exacto, y 10 días después de la ascensión, predicaron el mencionado mensaje en Jerusalén (Hechos 2:23ss).
Tenemos testigos de la primera década después de la muerte y resurrección de Cristo, en Judea y también en el territorio alrededor del mar mediterráneo, que hablan de la propagación de, justamente, esa enseñanza. Eso necesita una explicación. Si Jesús no existió o si no murió y resucitó, necesitamos una explicación para la fe de los primeros creyentes. Podemos venir con teorías alternativas, pero debemos poder explicar la tumba vacía y la propagación de la fe de los creyentes.
Tomemos el texto de 1 Corintios 15:3-8, que tiene su base en un credo cristiano muy antiguo. Pablo ahí resume la enseñanza de los primeros creyentes. Algo, que él mismo ha recibido como enseñanza. Tenemos que resaltar 4 puntos:
1. Los discípulos estaban convencidos, de que les apareció el Mesías resucitado corporalmente. Los múltiples relatos de las apariciones físicas muestran, que los discípulos vieron y experimentaron a un Jesús físico.
Así pues, los diferentes relatos evidencian que las personas presentes podían tocarle, que él consumía comida material, que Jesús tenía las cicatrices de la crucifixión, que él fue reconocido y que se le podía ver y escuchar. Por lo tanto, explicaciones que reducen las apariciones a visiones desmaterializadas o incluso alucinaciones no hacen justicia a la evidencia.
Sabemos que durante el tiempo del Nuevo Testamento existían varios movimientos mesiánicos justo antes de Jesús. Casi todos terminaron con la muerte violenta del fundador. Pero de ningún otro “Mesías” se dice que resucitó. Un Mesías muerto no era un Mesías. Luego, los seguidores tenían dos opciones: o callarse o buscar un nuevo Mesías. Los discípulos de Jesús no hicieron ni lo uno ni lo otro. Y eso es sorprendente. Ya que como vemos en Lc 24:13ss. estaban desilusionados y decaídos después de la muerte de Jesús. Su esperanza murió con Jesús en la cruz. No estaban preparados por su trasfondo judío, de que el Mesías moriría y resucitaría. N. T. Wright sostiene, después de un extenso estudio, que, en el periodo del segundo templo, “resurrección” parece poseer dos significados: la restauración de Israel (sentido metafórico, cf. Ezequiel 37) y de los cuerpos humanos (“recorporeización”). Nada dentro del contexto judío de la época habla “de una resurrección del cuerpo y también de una resurrección del espíritu sin el cuerpo”. Wright sigue y dice: “Nadie imaginaba que individuo alguno hubiese sido resucitado ya o que fuera a ser resucitado antes del gran día final.” Se esparcieron y en realidad el movimiento murió ahí. Pero después de poco tiempo vemos, que los mismos discípulos predican, poniendo en riesgo su vida, el mensaje de la muerte, resurrección y aparición de Cristo. Este cambio tan profundo de personas judías, necesita explicación. Pinchas Lapide un judío canadiense y por cierto tiempo profesor en Tel Aviv dice:
“Tal cambio después de pascua, que no fue menos real que repentino e inesperado, necesita de una razón concreta, que no puede excluir la posibilidad de una resurrección corporal. Podemos saber una cosa con certeza: ni los doce ni la iglesia primitiva creyó en sabidurías teológicas inventadas.”
Este cambio en la vida de los primeros creyentes, solo se explica con la tumba vacía y la aparición del resucitado. La misma cambió su perspectiva: una historia de fracaso se convierte en una historia de triunfo. Pues parte central de la enseñanza de los creyentes consistía en afirmar la aparición del resucitado. Pablo menciona en 1 Corintios 15 a personas particulares (Cefas/Pedro, Jacobo y Pablo) y a grupos enteros (los doce, los apóstoles y a 500 hermanos). La pregunta es, si eso puede inventarse. Pinchas Lapide responde:
“Si el grupo golpeado y desmoralizado de discípulos se pudo convertir de la noche a la mañana en un movimiento victorioso de fe, simplemente por autosugestión y autoengaño -sin una experiencia de fe profunda-, entonces esto sería un milagro mucho más grande que la resurrección misma.”
Jesús les apareció. Los discípulos estuvieron dispuestos a morir por su fe. Una cosa es morir por su fe o por su religión. Es otra cosa, morir por una fe propiamente inventada. Algunos podrían argumentar ahora diciendo, que también los musulmanes y los mormones están a veces dispuestos a morir por su fe. Pero existe una diferencia importante: los musulmanes están dispuesto a morir por su fe, por convicción. Pero no pueden tener una certeza histórica, pues, todas las revelaciones de Mohamed fueron en secreto. Ellos están tan convencidos de las revelaciones que tuvo Mohamed, que mueren por las mismas, pero no las pueden probar. Podrían estar equivocados. En cambio, los discípulos están dispuestos a predicar y a morir por algo, que con sus ojos vieron y presenciaron. Personas no mueren por convicciones si saben que son falsas. Los discípulos podían saber si Jesús resucitó, si la tumba estaba vacía o si él de verdad les apareció. Si no hubiesen estado tan convencidos, no habrían entregado sus vidas por esa creencia.
2. Pablo menciona a 500 hermanos a los cuales Jesús les apareció. La mayoría de los mismos seguían con vida, 25 años después del hecho y Pablo menciona eso en 1 Corintios 15:6. C. H. Dodd dice, que esa mención solo se explica, si Pablo realmente quiso decir: “¡Id y preguntadles si no me creen!” Pueden ser consultados y preguntados. El tiempo para que se forme una leyenda, es demasiado corto.
3. Los discípulos eran judíos monoteístas. No obstante, estas personas de un momento a otro comenzaban a hablar de Jesús como Kyrios, traducción griega del nombre propio de Dios según el AT (Yahwé, cf. Fil 2). De la noche a la mañana, de repente empiezan a adorar y a orar a Jesús como Dios y están dispuestos a morir por Él. Solamente la resurrección puede explicar este cambio en la cosmovisión religiosa de forma adecuada.
4. Pablo menciona, que Jesús le apareció a Jacobo. Sabemos de Jacobo, que junto con los otros medio-hermanos de Jesús, antes de la muerte de Jesús, no creían en Él (Mc 3:21.31-35; Jn 7:1-10; cf. Mc 3:21). Es más, pensó, que su hermano estaba loco. Y luego vemos que Jacobo es un pilar central de la primera iglesia en Jerusalén (Hechos 1:14; 15:13ss.) quien alrededor del año 62 d.C. fue apedreado y murió como mártir (cf. Josefo, Clemente de Alejandría y Hegesipo). ¿Qué ha producido este cambio radical en la vida de Jacobo? El encuentro con el resucitado y la convicción de que realmente resucitó y es el Mesías.
Crea tu propia página web con Webador