Un ser económico

Otra idea es que son las fuerzas económicas las que realmente afectan y motivan al ser humano. En cierto sentido, esta idea es una extensión de la idea de que el humano es principalmente un miembro del reino animal. Se centra en la dimensión material de la vida y sus necesidades. La comida, la ropa y la vivienda adecuadas son las necesidades más significativas del humano. Cuando las personas tienen los recursos económicos para proporcionar estas de la forma más adecuada para sí mismos y para los que dependen de ellos, se sienten satisfechos, o han llegado a su destino.

La ideología que desarrolla de una manera más completa y coherente esta forma de entender la humanidad es, sin duda, el comunismo, o como se le denomina de una forma más precisa: el materialismo dialéctico. Esta ideología considera que son las fuerzas económicas las que mueven la historia a través de etapas progresivas. Primero fue la esclavitud; en esta etapa los dueños de la sociedad poseían toda la riqueza, lo cual incluía a otros seres humanos. Después llegó el feudalismo, donde el modelo era la relación señor y siervo. Después vino el capitalismo, donde la clase dirigente poseía los medios de producción y contrataba a otros para que trabajasen para ellos. En el capitalismo liberal, sigue habiendo posesión privada de granjas y fábricas, pero el gobierno impone ciertas

limitaciones a los dueños, lo cual hace más fácil la posición de los trabajadores para la negociación. Al final, llegará un momento en el que no haya propiedad privada de los medios de producción. Serán propiedad por entero del estado. La brecha económica entre las clases desaparecerá, y con ella los conflictos entre ellas; en esta sociedad sin clases, el mal se marchitará. En esta última etapa de la dialéctica, se cumplirá el lema del comunismo: “De cada uno de acuerdo con sus habilidades, para cada uno según sus necesidades.” Las fuerzas materiales y económicas habrán conducido a la historia hasta su fin último.

Si el materialismo dialéctico es la formulación más completa de esta filosofía, no es la única. A nivel popular, el concepto de que el ser humano está motivado principalmente por fuerzas económicas parece ser la filosofía de un gran porcentaje de políticos americanos. Presumiblemente ellos reflejan lo que las encuestas les dicen que son las principales preocupaciones de la mayoría de sus votantes. Estas fuerzas económicas están en funcionamiento influyendo en asuntos como las tendencias de la población. Piense por ejemplo que no es el clima principalmente, o al menos directamente, el que influye en el lugar donde vive la mayoría de la gente. Más bien son los recursos: la disponibilidad de puestos de trabajo.

 

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