El punto de vista funcional

Otro punto de vista de la imagen ha tenido una historia bastante larga y recientemente ha aumentado su popularidad. Es la idea de que la imagen no es algo que esté presente en la composición del hombre, ni sea la experiencia de la relación con Dios o con los demás seres humanos, sino que la imagen consiste en algo que uno hace. Es una función humana, la que se menciona con más frecuencia es el ejercicio de la potestad sobre la La creación.

Mientras que el punto de vista relacional presta relativamente poca atención al contenido de la imagen de Dios, este punto de vista intenta determinar desde el mismo texto bíblico el contenido de la imagen. En Génesis 1:26 “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza,” va seguido inmediatamente de “y tenga potestad sobre los peces del mar...” Una conexión cercana entre estos dos conceptos la encontramos no sólo en este versículo, donde Dios expresa su intención de crear, también en los versículos 27-28, donde leemos que Dios realmente creó al hombre a imagen de Dios y que le ordenó que ejerciesen potestad. Algunos consideran la yuxtaposición de estos dos conceptos como algo más que una coincidencia. Se considera que ejercer la potestad es el contenido de la imagen de Dios. Esto lo propusieron los Socinios y lo incluyeron en su "Catecismo racoviano". Como Dios es el Señor de toda la creación, los humanos reflejan la imagen de Dios ejerciendo la potestad sobre el resto de la creación. La imagen de Dios en realidad es la imagen de Dios como Señor.

Un segundo pasaje que contiene una conexión cercana entre la imagen de Dios en la humanidad y el hombre ejerciendo la potestad es el Salmo 8:5-6: “Lo has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies.” Los comentaristas en general están convencidos de que el Salmo 8 depende en gran parte de Génesis. Una de sus pruebas es el catálogo de criaturas del Salmo 8:7-8: bestias del campo, aves del cielo, peces del mar. La conclusión que se saca es que el versículo 5 es equivalente a las frases de Génesis 1 que dicen que el hombre fue creado a imagen de Dios. Sigmund Mowinckel dice que “la semejanza a Dios del hombre de la que habla el Salmo 8 consiste sobre todo en su soberanía y poder sobre todas las demás cosas, en su semejanza al ‘honor y la gloria’ de Dios comparado con ellos". Norman Snaith afirma: “Bíblicamente hablando, la frase ‘imagen de Dios’ no tiene nada que ver con la moral o con ningún tipo de ideales; se refiere solo al dominio del mundo y todo lo que hay en él. No dice nada sobre la naturaleza de Dios, pero todo sobre la función del hombre.” Otra amplia interpretación de la imagen de Dios como el hombre ejerciendo la potestad es la de Leonard Verduin en "Somewhat Less Than God" (Poco menos que Dios), que expone su idea con bastante contundencia: “Una vez más la idea de tener la potestad destaca como característica central. Que el hombre es una criatura pensada para que tenga la potestad y que como tal refleja la imagen de su Hacedor: esa es la intención del relato de la creación que se ofrece en el libro de Génesis, el libro de los orígenes. Es el punto que el escritor de este relato quería que fuese el central.”

En Génesis 1:26, 28, los términos hebreos 'kavashy 'radahcontenían el significado de que el humano tenía que ejercer un dominio sobre toda la creación similar al que en tiempos posteriores se esperaba que los reyes hebreos ejerciesen sobre su pueblo. Los reyes no tenían que gobernar en su propio beneficio, sino por el bien de sus súbditos. Cuando Israel deseaba un rey (1 S. 8:10-18), Dios les advirtió que un rey les explotaría. Porque una persona que domine a otras va en contra de la voluntad de Dios ya que representa la explotación del resto de la creación.

La perspectiva de que el ejercicio de la potestad sea la esencia misma de la imagen de Dios ha hecho que se ponga mayor énfasis en lo que a veces en los círculos reformados se llama mandato cultural. Al igual que Jesús mandó a sus apóstoles al mundo y les ordenó que hicieran discípulos a todas las personas, así Dios envió a sus criaturas superiores, los humanos, a la creación y les ordenó que la gobernasen. En este mandato queda implícito que los humanos tienen que hacer un completo uso de su habilidad para aprender sobre toda la creación. Porque llegando a entender la creación, los humanos serán capaces de predecir y controlar sus acciones. Estas actividades no son opcionales, sino que forman parte de la responsabilidad que acompaña al hecho de ser la criatura más destacada de Dios.

Observamos que el punto de vista relacional de Barth y Brunner surgía del existencialismo. De manera parecida, este punto de vista funcional procede del funcionalismo filosófico o pragmatismo, otra destacada filosofía del siglo XX.