Distintos conceptos de inerrancia

El término inerrancia significa cosas diferentes para diferentes personas, que pugnan por saber qué posición merece ser llamada de esa manera. Por lo tanto es importante resumir brevemente las posiciones actuales en el tema de la inerrancia:

1. La inerrancia absoluta mantiene que la Biblia, que incluye un tratamiento detallado de temas científicos e históricos, es totalmente cierta. Da la impresión de que los escritores bíblicos intentaban ofrecer una cantidad considerable de datos científicos e históricos exactos. Por lo tanto se pueden y se deben explicar las discrepancias aparentes. Por ejemplo, la descripción del mar de metal fundido en 2 Crónicas 4:2 indica que su diámetro era de 10 codos mientras que su circunferencia era de 30 codos. Sin embargo, como todos sabemos, la circunferencia de un círculo es  3,14159 veces el diámetro. Si, como dice el texto bíblico, el mar de metal fundido era una circunferencia, existe una discrepancia, y es necesario dar una explicación.

2. La inerrancia plena también mantiene que la Biblia es completamente verdad. Aunque la Biblia no trata principalmente de los datos científicos e históricos, las afirmaciones científicas e históricas que hace son completamente ciertas. No hay diferencia esencial entre esta posición y la inerrancia absoluta en lo que se refiere a su punto de vista sobre el mensaje religioso/teológico/espiritual. La forma de entender las referencias científicas e históricas, sin embargo, es bastante distinta. La inerrancia plena considera estas referencias como fenomenológicas; esto es, se cuentan como aparecen ante el ojo humano. No son necesariamente exactas; más bien, son descripciones populares, que a menudo implican referencias generales o aproximaciones. Sin embargo son correctas. Lo que enseñan es esencialmente correcto en la manera en que ellos lo enseñan.

3. La inerrancia limitada también considera que la Biblia es inerrante e infalible en sus referencias doctrinales salvíficas. Sin embargo, se hace una distinción clara entre las materias no empíricas reveladas por una parte y las referencias empíricas naturales por otra. Las referencias científicas e históricas de la Biblia reflejan la comprensión que se tenía en el momento en que se escribió. Los escritores de la Biblia estaban sujetos a las limitaciones de su tiempo. La revelación y la inspiración no colocan a los escritores por encima del conocimiento ordinario. Dios no les reveló la ciencia o la historia. En consecuencia, la Biblia puede muy bien contener lo que podríamos denominar errores en estas áreas. Sin embargo, este no tiene grandes consecuencias, ya que la Biblia no pretende enseñar ciencia e historia. Para los propósitos para los que se ofreció, la Biblia es completamente verdadera e inerrante.

4. La inerrancia de propósito mantiene que la Biblia cumple de forma inerrante con su propósito. El propósito de la revelación bíblica es llevar a la gente hacia una comunión personal con Cristo, no comunicar verdades. Cumple este propósito con eficacia. Sin embargo, es inadecuado relacionar inerrancia con precisión de datos. Por lo tanto inerrancia a nivel de datos es un concepto inadecuado. La verdad no se considera una cualidad de las proposiciones, sino un medio para cumplir un fin. En esta posición está implícito un punto de vista pragmático de la verdad.

5. Todas las posiciones anteriores desean mantener el término y la idea de inerrancia en un sentido o en otro. Sin embargo, los defensores de la teoría de la revelación adaptada no piden ni desean utilizar este término. Esta posición pone el énfasis en la idea de que la Biblia se introdujo a través de canales humanos, y por tanto participa de las imperfecciones de la naturaleza humana. Esto sucede no sólo con los temas científicos e históricos, también con los religiosos y teológicos. Pablo, por ejemplo, en sus enseñanzas doctrinales expresó ocasionalmente los puntos de vista convencionales de los rabinos. Esto no es sorprendente ya que Pablo fue educado como rabino. Así que, incluso en los temas doctrinales, la Biblia contiene una mezcla de elementos de revelación y de no revelación. Pablo revisó y contradijo sus enseñanzas en temas como la resurrección. W. D. Davies, por ejemplo, mantiene que Pablo cambió su perspectiva sobre la resurrección entre la escritura de 1 Corintios y 2 Corintios. Su enseñanza sobre este tema en 1 Corintios 15 no se puede armonizar con la que aparece en 2 Corintios 5, ni existe ninguna necesidad de hacerlo. De la misma manera, Paul Jewett encuentra una mezcla de ideas reveladas de forma divina e ideas humanas en los escritos de Pablo sobre el estatus de las mujeres. El punto de vista rabínico básico está claramente presente en lo que escribió. Sin embargo, hay momentos en los que se 

aprecia la revelación de Dios de algo nuevo en esta área. Pablo trato de mantener el equilibrio entre su intento de captar la palabra de Dios y su entrenamiento como rabino judío. 

6. Los que mantienen que la revelación no es proposicional dicen que la Biblia en sí no es revelación. Su función es señalarnos hacia el encuentro persona a persona que es la revelación, en lugar de expresar proposiciones. Por lo general, en la epistemología “verdad” se utiliza sólo para las proposiciones. De las personas o las experiencias se dice que son genuinas o “verídicas.”Por lo tanto, toda la cuestión de la verdad o la falsedad no les concierne. La Biblia contiene errores, pero estos no son la palabra de Dios; son únicamente las palabras de Isaías, Mateo o Pablo. La presencia de errores de ninguna manera está en contra de la utilidad funcional de la Biblia.

7. Está la posición de que la inerrancia es un tema irrelevante. Esta posición tiene mucho en común con la precedente (aunque no necesariamente mantiene que la revelación no sea proposicional). Por varias razones, todo el tema de la inerrancia se considera algo falso o que distrae. Por una parte el término “inerrante” se considera negativo. Sería mucho mejor utilizar un término positivo para describir la Biblia. Además, la inerrancia no es un concepto bíblico. En la Biblia errar es un asunto espiritual o moral más que intelectual. La inerrancia nos distrae de los temas importantes. Centrando nuestra atención en los pequeños detalles del texto e impulsándonos a gastar energía en intentar resolver las pequeñas discrepancias, esta preocupación por la inerrancia nos distrae de escuchar lo que la Biblia está realmente tratando de decirnos sobre nuestra relación con Dios. También inhibe la investigación bíblica. Si está ligado a la idea de que la Biblia está totalmente libre de error, el exégeta no tiene total libertad para investigar las Escrituras. A priori es algo innecesario y poco útil, que se convierte en una carga para la exégesis imparcial. También es algo impuesto artificial y externamente. No sólo hace preguntas que los autores bíblicos no harían; pide respuestas que muestran una exactitud apropiada sólo para nuestra época científica. Es más, representa una posición que es reciente en la historia de la iglesia cristiana. El tema de la inerrancia no fue discutido por los teólogos anteriores. Surge por la imposición de un punto de vista filosófico particular sobre el estudio de la Biblia. Finalmente, este tema es dañino para la iglesia. Crea desunión entre los que en otro caso tendrían mucho en común. Hace un tema de gran importancia de algo que debería ser como mucho poco importante.