Traición

Muy relacionado con el concepto de pecado como rebelión está la idea de pecado como abuso de confianza o traición. La palabra hebrea más común en esta conexión es 'ma’al', que en la mayoría de los casos denota traición a Dios.Se utiliza en Números 5:12, 27 sobre una mujer infiel a su esposo. El pecado de Acán de tomar cosas devotas es considerado “cometer una infidelidad” (Js. 7:1; 22:20). Un ejemplo excelente del uso de este término denotando traición contra Dios lo encontramos en Levítico 26:40: “Pero si confiesan su maldad y la maldad de sus padres, y su traición y constante rebeldía contra mí...” (NVI). En Ezequiel 14:13 y 15:8 Dios afirma que toda tierra que actúe de forma infiel contra él quedará desolada y vacía. Otra palabra hebrea, 'bagad', se utiliza ocasionalmente para referirse a traición contra Dios (Sal. 78:57; Jer. 3:10; Mal. 2:11).

También hay referencias en el Nuevo Testamento al pecado como traición. Entre las palabras que se utilizan en la Septuaginta para traducir 'ma’al' están 'parapiptōy 'paraptōma', ambas con el significado de “decaer.” El ejemplo de 'parapiptōen el Nuevo Testamento está en Hebreos 6:6, refiriéndose a un darle la espalda de forma deliberada a aquello de lo que uno ha tenido conocimiento y ha sido partícipe. De las veintiuna apariciones de la palabra 'paraptōma', Ryder Smith dice que: “es probable que, en el Nuevo Testamento como en LXX [La Septuaginta], la idea de la deserción del traidor no se hubiera perdido del todo.”

Ambos Testamentos, se concentran en el vínculo o pacto entre Dios y su pueblo. El pueblo del pacto disfruta de una relación especial con Dios o al menos ha sido presentado a las cosas de Dios. Dios les ha confiado un don excepcional. El pecado de engañar o de ser infiel a esa confianza se denomina apropiadamente traición. Es especialmente reprensible por lo que ha sido traicionado.