Papiro 4Q242

El Papiro 4Q242, también conocido como la ‘Oración de Nabónido’, no tiene una relación directa con Jesucristo, pero su contenido y contexto ofrecen algunos puntos de reflexión sobre las creencias y expectativas teológicas del judaísmo en el período del Segundo Templo, que influirían en el contexto histórico y religioso en el que surgió el cristianismo.

Aunque el texto de 4Q242 no menciona un Mesías, está relacionado con un contexto más amplio de expectativas apocalípticas y mesiánicas que eran comunes en los textos de Qumrán. Los miembros de la comunidad de Qumrán esperaban la venida de figuras mesiánicas (a veces de un Mesías guerrero o un Mesías sacerdotal), que redimirían a Israel y traerían la justicia divina. El cristianismo, en su fase inicial, nació en este mismo ambiente cargado de esperanzas mesiánicas, aunque Jesús es presentado como un Mesías diferente: un Mesías sufriente y redentor, en lugar de un conquistador político.

Dado que el Papiro 4Q242 es similar al relato del rey Nabucodonosor en Daniel 4, donde el rey babilonio es humillado y luego reconoce al Dios de Israel, puede ser visto en un marco de interpretación teológica que luego influiría en los textos cristianos. En los evangelios, la figura de Jesús a menudo se presenta en confrontación con las autoridades políticas y religiosas de su tiempo, y su mensaje subraya que el verdadero poder y autoridad pertenecen a Dios. Al igual que en los textos de Qumrán, el cristianismo inicial también veía la historia bajo la soberanía de Dios, y esperaba un juicio divino final.

El rollo 4Q242 guarda también un fuerte paralelismo con el relato del Nuevo Testamento en que Jesús cura a un paralítico y perdona sus pecados (Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12). En la comunidad de Qumrán Jesús habría sido considerado como un exiliado, por ello, es una prueba más de que los esenios conocían a Jesús y sus milagros.

 

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