Unificación de materiales bíblicos

Después debemos elaborar algunos resúmenes unificadores para el tema doctrinal que estamos investigando. En lugar de tener simplemente la teología de Pablo, Lucas o Juan sobre una doctrina particular, debemos tratar de fundir sus distintos énfasis en un todo coherente.

Esto significa que actuamos con la suposición de que hay unidad y coherencia entre los distintos libros y autores. Entonces, resaltaremos los puntos de acuerdo entre los Evangelios sinópticos e interpretaremos el resto bajo esa perspectiva. Trataremos cualquier discrepancia aparente como interpretaciones diferentes y complementarias en lugar de como contradicciones. Incluso sin grandes esfuerzos, si esperamos encontrar armonía, la encontraremos por lo general en mayor medida que si buscamos la paradoja.

Fíjese que este es el procedimiento seguido normalmente en otras áreas de investigación. Normalmente, investigando los escritos de un autor o de una escuela de pensamiento o incluso las diversas contribuciones a un tema dado, el investigador empieza intentando ver si los distintos pasajes se pueden interpretar para que presenten coherencia en lugar de diversidad o disparidad. No estamos defendiendo aquí un enfoque interpretativo forzado que busca el acuerdo a cualquier precio. Más bien estamos defendiendo que el teólogo busque los puntos de armonía en lugar de los de discordia.

Para utilizar un término y un principio de la Reforma, en la interpretación se debería buscar la analogia fidei o analogía de la fe. Se debe tener en cuenta toda la Biblia cuando interpretamos las Escrituras. Tenemos que acercarnos al Antiguo y al Nuevo Testamento esperando que haya unidad entre los dos.