Pasajes bíblicos relevantes
Varios pasajes bíblicos hablan de la imagen de Dios. El más conocido probablemente sea Génesis 1:26-27: “Entonces dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra.’ Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” El versículo 26 es una declaración de intenciones de Dios; incluye los términos 'tselem' y 'demuth', que se traducen respectivamente como “imagen” y “semejanza.” El primer término se repite dos veces en el versículo 27. En Génesis 5:1 tenemos una recapitulación de lo que Dios había hecho: “El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.” El escritor añade en el versículo 2: “Hombre y mujer los creo; y los bendijo. Y los puso por nombre Adán el día que fueron creados.” En Génesis 9:6 se prohíbe el asesinato basándose en que el hombre ha sido hecho a imagen de Dios: “El que derrame la sangre de un hombre, por otro hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Dios es hecho el hombre.” Aunque el pasaje no dice que los humanos todavía tengan la imagen de Dios, sino que Dios los había creado a su imagen, queda claro que lo que Dios había hecho anteriormente todavía tiene algo que ver, incluso después de la caída. Después de esto, no encontramos más referencias en el Antiguo Testamento a la imagen de Dios, aunque dos pasajes de la Apócrifa lo mencionan, Sabiduría de Salomón 2:23 y Eclesiastés 17:3.
Dos pasajes del Nuevo Testamento mencionan la imagen de Dios en conexión con la creación del hombre. En 1 Corintios 11:7 Pablo dice: “El varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios, pero la mujer es gloria del varón.” Pablo no dice que la mujer sea la imagen de Dios, sino que simplemente señala que ella es la gloria del varón como el varón es la gloria de Dios. La palabra para imagen aquí es 'eikōn'. Y en Santiago 3:9, basándose en que el hombre ha sido hecho a semejanza de Dios ('homoiosis'), el autor condena el uso de la lengua para maldecir a los hombres: “Con ella bendecimos al Dios y Padre y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.” También tenemos una sugerencia de la imagen de Dios en Hechos 17:28, aunque el término no se utilice: “porque en él vivimos, nos movemos y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: ‘Porque linaje suyo somos.’”
Además, varios pasajes del Nuevo Testamento hacen referencia a que los creyentes se hacen a imagen de Dios mediante el proceso de la salvación. Romanos 8:29 señala que están siendo formados a imagen del Hijo: “A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” En 2 Corintios 3:18 leemos: “Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor.” En Efesios 4:23-24 Pablo urge a sus lectores: “Renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.” Finalmente, Colosenses 3:10 también hace referencia a que el viejo hombre queda “revestido del nuevo". Este, conforme a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento pleno.
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