Arminianismo

Un punto de vista más moderado es el arminiano. Jacobo Arminio era un pastor y teólogo reformado holandés que modificó considerablemente la posición teológica en la que había sido entrenado. El mismo Arminio tomó una postura bastante comedida, pero las declaraciones subsiguientes de otros fueron mucho más lejos. Modificaciones posteriores de John Wesley estaban más cerca de la posición original de Arminio. Hay diferencias considerables entre los arminianos; aquí intentaremos esbozar una forma de arminianismo bastante moderada.

Al contrario que el pelagianismo, el arminianismo sostiene que recibimos de Adán una naturaleza corrupta. Comenzamos la vida sin rectitud. Por lo tanto, todos los humanos somos incapaces, sin ayuda divina especial, de cumplir los mandamientos espirituales de Dios. Esta incapacidad es física e intelectual, pero no volitiva.

Aunque algunos arminianos dicen que la “culpa” es parte también del pecado original, en realidad no se refieren a culpabilidad, sino simplemente a estar expuestos a ser castigados. Ya que cualquier culpabilidad y condena que habríamos recibido mediante el pecado de Adán queda eliminada mediante gracia anticipada, una doctrina que es una contribución especial del arminianismo posterior. Orton Wiley dice: “El hombre ahora no está condenado por la depravación de su propia naturaleza, aunque esa depravación es la esencia del pecado; su culpabilidad, mantenemos, fue eliminada por el libre regalo de Cristo.” Esta gracia anticipada se extiende a todos, y en efecto neutraliza la corrupción recibida de Adán.