Ignorancia

Una de las palabras del Nuevo Testamento que resalta una causa del pecado es 'agnoia'. Junto con sus palabras afines se utiliza en la Septuaginta para traducir verbos como 'shagahy 'shagag', que básicamente significan “errar.” Su derivación inmediata es de 'agnoeō', (“ser ignorante”). Esta palabra a menudo se utiliza en frases donde significa ignorancia inocente (Ro. 1:13; 2 Co. 6:9; Gá. 1:22). Algunas cosas hechas en ignorancia eran aparentemente inocentes a los ojos de Dios, o al menos él las pasaba por alto (Hch 17:30). Sin embargo, en otros casos las acciones de los ignorantes parecían ser culpables. Ef. 4:18 dice de los gentiles: “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.” En dos pasajes, Hch. 3:17 y Pedro 1:14, es cuestionable si la ignorancia es culpable o inocente. En la primera, la inmediata apelación de Pedro a sus oyentes para que se arrepientan sugeriría responsabilidad. Otro ejemplo se encuentra en He. 9:7, refiriéndose a la visita anual del sumo sacerdote al Lugar santísimo para ofrecer sacrificio por él y “por los pecados de ignorancia del pueblo.” Estos errores o ignorancias aparentemente eran tales que la gente podía ser castigada por ellos. Esto era ignorancia voluntaria: la gente podía haber sabido el camino a seguir, pero eligieron no conocerlo.