Formas básicas sobre la constitución humana

Cuando preguntamos qué es el ser humano, estamos haciendo varias preguntas diferentes. Una, que ya hemos tratado en secciones anteriores, es la cuestión del origen. También estamos preguntando por la función o propósito humano. Esto podría llevarnos a la cuestión del destino final del hombre. La composición del hombre también es otro tema que se plantea con la cuestión de qué son los seres humanos. ¿Son seres unitarios, o están formados por dos o más componentes? Y si están formados por múltiples componentes, ¿cuáles son?

Cómo vemos la constitución del hombre es de gran importancia. Si es de forma dualista, se desarrolla una tendencia a pensar en ciertos aspectos de la vida humana aislados de otros. Por ejemplo, se podría considerar el aspecto espiritual de la vida bastante independiente de la condición física. Por otra parte, si consideramos al ser humano como una unidad, un solo ser, está la cuestión de qué es esa única “sustancia” que forma la naturaleza humana. ¿Es un cuerpo, un alma o qué? Una vez que hemos encontrado respuesta satisfactoria para esta pregunta, tendremos tendencia a considerar a los seres humanos únicamente como esa sustancia. En este punto la mayoría de la gente adoptará una de las diferentes teorías sobre la humanidad.

Al considerar la constitución humana, debemos tener especial cuidado de examinar las suposiciones con las que nos acercamos a nuestro estudio. Como hay disciplinas no bíblicas que también se preocupan por la humanidad, es una posibilidad bastante real que alguno de sus conceptos afecten a la elaboración de nuestra teología. Ya sea un antiguo dualismo griego, o un moderno monismo behaviorista, necesitamos estar alerta para no introducir presuposiciones no bíblicas cuando leemos las Escrituras.

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