Formas de gobierno de la iglesia

El movimiento ecuménico ha planteado la cuestión de la organización o gobierno de la iglesia con especial claridad en el siglo XX. La comunión cercana y la cooperación requieren cierto acuerdo sobre la autoridad. Si, por ejemplo, un ministro que pertenece a una denominación va a predicar y a oficiar la cena del Señor en otra, debe haber cierto acuerdo sobre quién es un ministro ordenado adecuadamente, lo cual a su vez supone estar de acuerdo en quién tiene poder para ordenar. La cuestión del gobierno de la iglesia es al final un asunto de saber dónde reside la autoridad dentro de la iglesia y quién debe ejercerla. Aunque los defensores de las distintas formas de gobierno de la iglesia están de acuerdo en que Dios es (o tiene) la última autoridad, se diferencian en sus conceptos de cómo o a través de quién la expresa o la ejercita.

A lo largo de la historia ha habido varias formas básicas de gobierno de la iglesia. Empezaremos con las más estructuradas y acabaremos con las menos. Después de examinar detenidamente estas formas básicas, intentaremos determinar si una es más adecuada que las demás.