Reforma

Otras estrategias tienen en común la convicción de que los problemas son más grandes que las voluntades de los seres humanos individuales, y deben ser manejados utilizando una base más amplia que la regeneración/conversión individual. Se deben alterar directamente las estructuras de la sociedad. Hay varias posibilidades.

La posibilidad que se defiende con más frecuencia es la modificación de la forma política de la sociedad mediante los canales políticos. La sociedad tiene que ser reestructurada eligiendo legisladores que aprobarán leyes que cambien condiciones indeseables. El mal tiene que hacerse ilegal. El cumplimiento de tales leyes cambiará las condiciones que constituyen el mal estructural. Este punto de vista se puede denominar el enfoque o la estrategia de la reforma. Se basa en la idea de que la estructura de grupo, que puede ser tan amplia como la sociedad en general, tiene una realidad en sí misma distinta de las voluntades de los miembros individuales. Por lo tanto, la estructura no puede cambiar simplemente modificando a los individuos que la constituyen. Aunque, por otra parte, no hay garantía de que los individuos cambien si la estructura, al menos las condiciones o circunstancias en las que ellos se mueven, se altera.

A veces se utilizan medios de reforma distintos a los políticos. Estos pueden ser las presiones económicas, como las diferentes formas de boicot. El boicot que los negros hicieron a los autobuses en Montgomery, Alabama, a mediados de los años 1950 es un ejemplo destacado. Se pueden boicotear productos específicos de un productor en particular. Las rebeliones de los accionistas pueden cambiar la política de una corporación. La resistencia no violenta como la que defendían Mahatma Gandhi y Martin Luther King es otro medio de buscar la reforma.

 

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