Eficacia de la cena del Señor: resolviendo problemas

Lo que se ha dicho sobre la presencia de Cristo también tiene mucho que ver con la naturaleza del beneficio que confiere la cena del Señor. Debería quedar claro de las palabras que dice Pablo en 1 Corintios 11:27-32 que no hay nada automático en este beneficio. Muchos de los que en Corintio participaron en la cena del Señor, en lugar de resultar edificados espiritualmente, se debilitaron o enfermaron; algunos incluso murieron (v. 30). En esos casos el valor que pretendía dar el Señor no se logró. El efecto de la cena del Señor debe depender o ser proporcional a la fe del creyente y a su respuesta a lo que se presenta en el rito. Los corintios que enfermaron o murieron no habían reconocido o juzgado correctamente ('diakrinō') el cuerpo de Cristo. Es necesario entender de forma correcta el significado de la cena del Señor y responder adecuadamente con fe para que el rito sea efectivo.

Por tanto es importante repasar lo que simboliza la cena del Señor. Es en particular un recordatorio de la muerte de Cristo y su carácter de sacrificio propiciatorio que se ofreció al Padre en nuestro lugar. Simboliza nuestra dependencia y nuestra conexión vital con el Señor, y nos señala su segunda venida. Además simboliza la unidad de los creyentes dentro de la iglesia y su amor y preocupación unos por otros: el cuerpo es un solo cuerpo.

Es apropiado explicar el significado de la cena del Señor en cada ocasión. Y cada participante debería hacerse a sí mismo un examen riguroso. Cada individuo debería estar seguro de su propia comprensión y de su condición espiritual (1 Co. 11:27-28). La cena del Señor será pues una ocasión para volver a comprometerse con el Señor.

 

Crea tu propia página web con Webador