Justificación

La humanidad tiene un doble problema como resultado del pecado y la caída. Por una parte, está la corrupción básica en la naturaleza humana; nuestro carácter moral se ha visto corrompido por el pecado. Este aspecto de la maldición se anula mediante la regeneración, que invierte la dirección y las tendencias generales de la naturaleza humana. Sin embargo, hay otros problemas que permanecen: la culpa y la exposición al castigo por no haber sido capaces de cumplir las expectativas de Dios. Este es el problema al que se refiere la justificación. La justificación es la acción de Dios al pronunciar que los pecadores son rectos ante sus ojos. Hemos sido perdonados y se declara que hemos cumplido todo lo que la ley de Dios exige de nosotros. Históricamente, fue este tema el que preocupaba a Martín Lutero y el que le llevó a separarse de la iglesia católica romana. También tiene una considerable importancia práctica hoy en día porque trata del tema de cómo se puede estar bien con Dios. ¿Cómo yo, un pecador, puedo ser aceptado por un juez santo y recto?

Crea tu propia página web con Webador